Así en la guerra como en la paz narra la brutal retirada de tropas británicas de John Moore hacia A Coruña desde la perspectiva de Catherine Gallagher, la esposa de un soldado de infantería, que revela el sufrimiento humano oculto tras la épica militar.
Luis García Jambrina: «Las tropas británicas habían entrado en España desde Portugal con el objetivo de ayudar a los españoles y expulsar a los franceses. Pero en la retirada, debido a las condiciones de la marcha y a la frustración de los soldados por no poder combatir, van asolando y saqueando todos aquellos pueblos por los que pasan en su camino hacia Galicia (…)»

LUIS GARCIA JAMBRINA. FOTOGRAFIA ORIGINAL DE LA REVISTA MEER.
Doctor en Filología Hispánica y profesor en la Universidad , Luis Miguel García Jambrina es una de las voces más sólidas de la novela histórica española contemporánea.
Autor de títulos tan reconocidos como El primer caso de Unamuno y La doble muerte de Unamuno es, también, el creador de la popular serie protagonizada por el pesquisidor Fernando de Rojas iniciada con El manuscrito de piedra. Su publicación más reciente, El manuscrito de sangre, nos traslada a una intriga marcada por la muerte de los Borgia, combinando investigación histórica, suspense y una cuidada recreación del contexto político y religioso del Renacimiento.
Ese interés por los momentos de crisis y transformación histórica encuentra también un reflejo claro en su aproximación a la Guerra de la Independencia, un conflicto que Jambrina considera fundamental para entender el nacimiento de la España contemporánea y, sin embargo, poco explorado. Por ello, en esta entrevista queríamos recuperar su novela ASÍ EN LA GUERRA COMO EN LA PAZ que publicó en 2023 con la editorial Espasa.

Síntesis:
El ejército británico del general Sir John Moore se ve obligado a una dramática retirada hacia A Coruña, acosado por las tropas napoleónicas. A través de la mirada de Catherine Gallagher, una irlandesa que acompaña a su marido soldado, la novela reconstruye el duro día a día de esa marcha por Zamora, León y Galicia, en uno de los inviernos más crueles del conflicto. Basada en hechos históricos reales, la historia da voz a las mujeres que siguieron a las tropas en campaña, ofreciendo un relato de resistencia, emoción y heroísmo en circunstancias extremas.
¿Cómo se encontró por primera vez con la historia que da origen a ASÍ EN LA GUERRA COMO EN LA PAZ?
Fue un historiador de Lugo el que me habló de ella cuando estábamos recorriendo una ruta alternativa del Camino de Santiago por tierras de León y de Lugo, la llamada vía Künig, y que, al parecer, era la misma que habían seguido las tropas británicas en su retirada hacia A Coruña. Según hacíamos el recorrido, me iba contando lo terrible que había sido la marcha por esos lugares en un invierno particularmente duro, con frío, lluvia y nieve. Me interesó y conmovió tanto el tema que le pedí que me enviara lo que habían escrito sobre el asunto algunos oficiales y soldados británicos que habían participado en la retirada: memorias, crónicas, autobiografías que, en primera persona, contaban los hechos.
La decisión de construir la novela en torno a una protagonista femenina como Catherine Gallagher supone un claro desplazamiento del foco narrativo, dado que han sido relegadas por la historiografía militar. ¿Qué le llevó a interesarse por el papel de las mujeres durante la Guerra de la Independencia?
Lo que más me sorprendió de las lecturas que hice sobre la retirada de John Moore fue comprobar que en ella participaron muchas mujeres, en su mayoría esposas o parejas de soldados y oficiales, que sufrieron de forma más intensa, pues no estaban preparadas para ello, la dureza del camino, el frío, el hambre, la fatiga…, sin provisiones ni techo bajo el que cobijarse, ya que la retirada no estaba prevista, sino que se fue improvisando sobre la marcha. En una batalla, ellas permanecían en el campamento. Pero en una retirada tenían que compartir la misma suerte que los soldados. Por eso decidí que la historia la contara una de esas mujeres desde su particular perspectiva.
Catherine encarna el papel de las mujeres de la tropa británica, que debían someterse a un sorteo para poder acompañar al ejército en campaña ¿Qué le interesaba mostrar sobre la vida cotidiana de estas mujeres en el campamento y sobre las condiciones en las que sobrevivían dentro del ejército?
Lo que más me interesaba era mostrar el día a día de estas mujeres desde que decidían acompañar a sus maridos o parejas hasta el regreso a casa, y más en unas circunstancias tan difíciles como las que sufrieron en la retirada de John Moore o marcha de la muerte, como la denominaron luego. Saber quiénes eran, conocer su origen social y procedencia geográfica, cómo era el cuidado de los niños, la búsqueda de la comida cuando no la había en el campamento, las relaciones con los hombres, las penalidades y vejaciones que sufrían… Para ello me inspiré en las memorias de una de esas mujeres, el único del que tengo noticia, si bien en este caso se trata de una mujer inglesa que no estuvo en la retirada de John Moore, pero sí en otros momentos de la guerra.
La condición de Catherine como mujer irlandesa introduce una doble marginalidad: social y nacional. ¿Cómo influye esa mirada en su capacidad para empatizar con la población gallega que sufre las consecuencias de la guerra?
Hay que tener en cuenta como muchos de los soldados procedían de Irlanda, pues huían del hambre, y muchas de las esposas trataban de acompañarlos, pues en principio eso les aseguraba un medio de vida y poder estar junto a sus maridos. Eran tantas que tenían que someterse a un sorteo, ya que no había plazas para todas ellas; eran solo un porcentaje de las tropas.
«Lo que más me sorprendió de las lecturas que hice sobre la retirada de John Moore fue comprobar que en ella participaron muchas mujeres, en su mayoría esposas o parejas de soldados y oficiales, que sufrieron de forma más intensa, pues no estaban preparadas para ello, (…)»
Esta condición de irlandesa de la protagonista le hace ver las cosas desde una perspectiva muy particular, ya no era solo mujer, sino que también pertenecía a una nación ocupada y oprimida y a una clase social proletaria. De ahí que sea capaz de empatizar con la situación de los campesinos españoles, de las mujeres que son atacadas y violadas por las tropas británicas y, por último, de los gallegos, un pueblo oprimido con una lengua y cultura propias, que ella desconocía hasta ese momento.
Al documentarse para la novela, ¿qué aspectos de la vida cotidiana en el campamento le llamaron más la atención y le parecieron más reveladores para comprenderla guerra desde dentro?
Uno de los aspectos más impactantes era el hecho de que hubiera niños de corta edad que viajaban con esas mujeres. En teoría, los niños no podían acompañar a las tropas. Pero en la práctica había mujeres que los llevaban a escondidas, y luego estaban los que nacían en el transcurso de la campaña, ya que durante la guerra la vida continúa. Durante la retirada de John Moore fueron muchos los niños que murieron en condiciones muy atroces, sobre todo a causa del hambre y del frío. En los relatos que tenemos de los hechos, se describen escenas espantosas, que son ciertas, pues a veces se repiten en diferentes documentos: mujeres con sus hijos recién nacidos muertos en la nieve y abandonados sin enterrar, pues no había tiempo para ello; niños que tratan de seguir mamando del pecho de sus madres muertas y casi congeladas…
Catherine denuncia los saqueos ante el mando. ¿Por qué le parecía importante mostrar que el ejército liberador británico también ejerce violencia sobre la población española?
Las tropas británicas habían entrado en España desde Portugal con el objetivo de ayudar a los españoles y expulsar a los franceses. Pero en la retirada, debido a las condiciones de la marcha y a la frustración de los soldados por no poder combatir, van asolando y saqueando todos aquellos pueblos por los que pasan en su camino hacia Galicia: roban, violan a las mujeres, matan a los hombres, queman las casas, se llevan las provisiones, se beben todo el alcohol que encuentran y quedan a merced de los franceses, que les van pisando los talones. Y, frente a ese desorden y descontrol, Catherine decide denunciarlo ante el propio John Moore, que realmente estaba desbordado con ese asunto.
La «marcha de la muerte» y el papel de John Moore no suele ocupar un lugar central en el imaginario español de la Guerra de la Independencia. ¿Qué le atrajo de este episodio concreto como materia novelable frente a otros momentos más conocidos del conflicto?
Yo creo que en España hay un gran desinterés por la Guerra de la Independencia, fuera de algunos momentos estelares en los que el pueblo español sufre los horrores de la guerra o se rebela contra el invasor: el dos de mayo, Agustina de Aragón y otros héroes y guerrilleros… Pero lo demás lo desconoce, y sobre todo lo que tiene que ver con la participación del ejército británico en las llamadas Guerras Peninsulares. En Salamanca, donde yo vivo, la Guerra de la Independencia dejó una gran huella, pues fue una ciudad ocupada por los franceses y muy atacada por los ingleses, hasta el punto de que, por unos y por otros, despareció una parte del casco antiguo de la ciudad; en sus alrededores se desarrolló, además, la batalla de los Arapiles. De ahí que yo quisiera recuperar y mostrar en mi novela ese episodio oscuro y especialmente trágico que fue la marcha de la muerte, que se inició en Salamanca y en la que murió tanta gente, no como resultado de una batalla, sino a causa del hambre, la fatiga, la enfermedad y el frío.
En la novela, John Moore aparece como una figura ambigua: un general respetado incluso por sus enemigos, pero que comete errores y que en algunos momentos es incapaz de evitar el sufrimiento, los saqueos y la descomposición de la disciplina durante la retirada. ¿Le interesaba construir deliberadamente este retrato complejo del mando militar?
Eso es. Me parecía un gran personaje, precisamente por esa ambigüedad y esas visiones contrapuestas que había de él. Realmente era una figura muy trágica y desgarrada que sufrió una muerte heroica justo cuando llegaron a su objetivo: el puerto de A Coruña. Se trata de un oficial que llegó a dirigir las tropas de forma un tanto casual, pues no contaba con la confianza plena del alto mando, y que, al ver la inferioridad numérica con respecto a los franceses y la casi total inexistencia de un ejército español optó por la retirada para salvar a sus hombres, pero acabó condenándolos a un infierno en pleno invierno. Para unos fue un auténtico héroe y un buen estratega, para otros un cobarde y un irresponsable.

«Realmente era una figura muy trágica y desgarrada que sufrió una muerte heroica justo cuando llegaron a su objetivo: el puerto de A Coruña.»
EL ENTIERRO DE SIR JOHN MOORE TRAS LA BATALLA DE CORUÑA DE GEO JONES
Por último, ¿qué le ha aportado a nivel personal y literario trabajar este periodo histórico desde una perspectiva narrativa, y ha cambiado su propia visión de la Guerra de la Independencia tras escribir la novela?
Ciertamente, me cambió la perspectiva que yo tenía de la Guerra de la Independencia, un momento realmente complejo y ambiguo de nuestra historia, y me permitió profundizar un poco en ella. También me enseñó mucho sobre la condición humana y las guerras en general. Por eso era importante que el relato lo narrara una mujer, para tener una visión nueva y más implicada de los hechos, y al mismo tiempo más distante, puesto que es irlandesa.

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